Fisioterapia

Algún día tenía que llegar. Durante mis casi 20 años corriendo de forma ininterrumpida no he tenido nunca que pisar una clínica de fisioterapia. Es algo que, además, he llevado estúpidamente muy a gala. Casi como una condecoración: el hombre que no se rompe. Ya ves tú. Pero mira por dónde, cedes parte del tiempo que le dedicabas a correr a otro deporte y ¡zasca!, el cuerpo reacciona… para mal. Y esa es la historia de mis últimos seis meses. Fue empezar a compaginar kárate y running y mis gemelos se han quejado. Los dos. Dos veces pinchazos en la pierna izquierda y un sólo pinchazo muy fuerte en el de la derecha, tanto que ha sido el que tras guardar diez días de reposo me ha hecho pasar por las manos del (de la, en este caso) fisioterapeuta.

Y la experiencia ha sido muy positiva. Me preocupaba mucho tener que buscar a alguien un poco “de confianza”, más que nada por miedo a dar con un fisio que en vez de ayudarme me acabara de estropear. Pero como tampoco se puede vivir así, al final lo que hice fue localizar una clínica seria (es decir, con profesionales titulados y colegiados) cerca de mi casa, clínica FYS, gracias al buscador de centros de la web del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid. Pedí cita y allí me presenté. La fisioterapeuta era una chica muy simpática, le conté lo que me pasaba y mientras me descargaba las piernas me estuvo explicando que el running es un deporte maravilloso… pero no perfecto. Que los corredores utilizamos mucho la musculatura de la parte superior de las piernas, pero no tanto el resto, así que se produce una descompensación. Lo que quiso decir es que cuando hago kárate (cambios rápidos del centro de gravedad, mucho trabajo de piernas -patadas, barridos-, gemelos en tensión, etc.) me falta tono muscular para ese deporte. Específicamente, gluteos y gemelos y que por eso se producen los pinchazos. El cuerpo se queja. Y es verdad.

Así que ahora estoy pasando un periodo de tranquilidad en el que corro poco y a medio gas y entreno kárate con mucho cuidado mientras trato de cumplir con los ejercicios de fortalecimiento que me ha mandado la fisioterapeuta y otras recomendaciones como estirar y aplicar hielo en los gemelos al final de cada entrenamiento. Lo que no es nada fácil porque soy muy vago.

Al menos, seguimos… aunque sin objetivos concretos, como no sea seguir viviendo una vida activa.

Todo menos apalancarse en el sofá a ver la tele.

 

Anuncios

Un comentario en “Fisioterapia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.