Carrera Popular AVT 2015

Cartel
Fuente: AVT.org

Después del abandono de la preparación para Chicago tocaba ya ponerse un dorsal. Primero para comprobar cómo estaba de forma después de tres semanas en que he pasado de entrenar cinco o seis días por semana a hacerlo tan solo dos (si a eso se le puede llamar entrenar); y segundo y más importante: porque me apetecía.

Así que me puse a escarbar en el calendario de la web de Carreras Populares y reparé en la Carrera Popular AVT por Moratalaz y la escogí frente a la GlobalEnergyRaceSaveThePlanetasyouKnowitBecauseyou’reAmazingMan de turno (no puedo con ello, oye). En definitiva, una carrera modesta, en un barrio modesto y cerquita de casa de mi padre (ducha y desayuno post-carrera de diez y en inmejorable compañía). La carrera la organiza la Asociación de Víctimas del Terrorismo y como es lógico se guarda un minuto de silencio antes de dar la salida en recuerdo de todas ellas. Uno podrá estar más o menos de acuerdo con las decisiones políticas que toma la directiva de esa asociación, le pueden gustar más, menos o nada, pero las víctimas están ahí, sus familias también y a mí me merecen un respeto. A ellas nadie les preguntó su ideología. Pero desbarro, como siempre, así que al lío.

Conozco Moratalaz porque he entrenado mucho por ahí y he corrido su medio maratón también unas cuantas veces. Aun así estuve mirando el recorrido por la web y descubrí que buena parte se corría por el Parque Cuña Verde de O’Donnell, por tierra, un lugar además que no tiene ni un tramo llano: o subes o bajas. Así que ya me imaginé que iba a ser una carrera divertida.

A las 9 de la mañana tomamos la salida unos 600 participantes según el speaker, pero me temo que éramos bastantes menos, así que apenas tardé 15 segundos en pasar por debajo del arco. El objetivo era correr por debajo del ritmo de maratón que tenía previsto para Chicago: 4:50 por kilómetro.

El primer kilómetro salió un poco por encima pero es lo normal: ir lento hasta que el pelotón se estira. Hasta el kilómetro 2 el terreno sigue por el carril bici del Anillo Verde Ciclista de Madrid (que por cierto seguía abierto a ciclistas y paseantes) picando hacia arriba para luego llanear e incluso bajar un poco hasta el 3,5. Por cierto, no vi ni un sólo cartel que marcara un punto kilométrico, así que todas las referencias las tomo de mi Nike Sportwatch. A partir de ahí, y ya por el Parque de la Cuña Verde de O’Donnell, todo el trazado es de toboganes. En el kilómetro cinco había instalado un cronómetro digital, un control de tiempos intermedios y un punto de avituallamiento de agua (genial). Y del 6 al 8 viene lo divertido: un kilómetro y pico de cuesta, pero cuesta cuesta, con unos repechos que te hacen jurar en arameo y que afortunadamente yo conocía de antes, así que bajé un poco el pistón y por eso se me fueron a 4:37-4:38.

En el último repecho, viendo el nivel de bufidos de los compañeros con los que coincidí en ese tramo, interpreté que no conocían el circuito, así que les avisé de ya quedaba poco y que a partir del kilómetro 8 todo era cuesta abajo… y lo agradecieron 😉

Los dos últimos kilómetros, tras recuperar el resuello, no quedaba otra que disfrutarlos, claro. Y la alegría es total al entrar en el Polideportivo y oler la meta al otro lado. En la última curva adelanto a la tercera chica y la animo (quedó a tiro de piedra de la segunda, un kilómetro más y la alcanza). Y yo, viendo que no bajaba ya de 44 minutos, regulo en la recta final para no acabar echando los higadillos en la llegada (que me ha pasado, eh, llegar a meta y empezar a darme arcadas).

En resumen, al final terminé en 44 minutos y 22 segundos (44:06 tiempo neto), puesto 74 de 430 llegados y 18 de mi categoría. Me he visto rápido (para mi nivel) pero siento que de haber sido el circuito un poco menos exigente podría haber bajado a 43 altos. A pesar de ello, y sin embargo, ha sido justamente en las cuestas donde me he visto fuerte y donde he ido pasando a la gente.

En meta bolsa, camiseta (que pedí una talla más grande para regalar a mi sobri de 16 años que quiere correr Canillejas y anda escaso de ropa técnica -como al final se anime a esto luego no va a saber qué hacer con ellas-), agua, aquiarius, plátano y unas chuches.

Mi valoración es que se trata de una carrera estupenda para correr sin agobios por la escasa participación. Exigente por las cuestas y con el nivel de dificultad añadido de transitar por caminos de tierra y tener que bajar el ritmo en varios giros de 180 grados para no resbalar y romperte la crisma. La salida y la meta en la fantástica pista de tartán azul del polideportivo de Moratalaz, es un plus. La recomiendo sobre todo si alguien está tratando de preparar un maratón de otoño como entrenamiento de calidad y fuerza. La parte negativa: no están señalizados los kilómetros y tener que compartir el carril bici con sus usuarios por no cortar un par de calles unos minutos.

¿La próxima carrera? Ni idea. Salvo Canillejas no tengo nada fijo.

Anuncios

3 comentarios en “Carrera Popular AVT 2015

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s