XXXI Media Maratón Ciudad de Zamora: la crónica

Tras cuatro años de ausencia, y tras muchos meses sin ponerme un dorsal (desde Nueva York), este domingo volví a correr la Media Maratón de Zamora, justo en mi cuarta participación en una carrera a la que no he llegado en la mejor de las condiciones, por decirlo fino. Si ya intuía que mi actuación podría rozar el ridículo, una extraña y fugaz gasteroenteritis que hizo que doce horas antes de la salida estuviera en cama tiritando, lo dejó prácticamente sentenciado. Así que al contrario de lo que se suele decir, adelantemos acontecimientos y empecemos por el final: peor marca personal (1:56:19), pero además no por unos pocos segundos, no: ¡por casi 6 minutos sobre mi anterior peor registro que databa de la media maratón Villa de Madrid de 2007 (1:50:31)!

Da igual. Mi objetivo era simplemente terminar dado mi estado de forma actual, aunque por supuesto que me hubiera gustado hacerlo mejor, pero de donde no hay no se puede sacar. De hecho ya en la salida me coloqué al final y hasta me atreví a llevarme un viejo teléfono para hacer unas fotos en una carrera en la que iba a más a hacer una tirada larga que a competir.

Creo que en Zamora jamás he repetido el mismo circuito y esta vez tampoco fue una excepción. El año pasado inauguraron el Puente de los Poetas y aprovecharon para cambiarlo y debo decir que ha ganado con el cambio. El anterior de dos vueltas por la carretera de La Aldehuela era como para apestados, para que los colgados esos que corren no dieran mucho la murga y no estorbaran demasiado en la ciudad.

Hoy la Media Maratón sale de la Plaza Mayor, de un entorno que no desmerece a cualquier carrera que se organice en cualquier gran ciudad que cuide a sus corredores y a pesar de estar organizada con medios muy modestos, este año se ha podido llegar a los 800 inscritos de los que 710 llegamos a meta.

Bolsa del corredor
Bolsa del corredor

El sábado fui a la feria del corredor, en la Ciudad Deportiva Municipal. Buena bolsa del corredor con garbanzos, vino y chorizo. La camiseta de mejor calidad que otros años, pero el diseño sigue siendo el mismo, quizá eso debería cambiar. Bueno, y también que sigan dando chip para los cordones cuando todas las pruebas se están pasando al dorsal-chip que es mucho más cómodo para organización y atletas.

Línea de salida, literal.
Línea de salida, literal.

El domingo me acerqué a la Plaza Mayor andando, la salida era a las 11. Buen ambiente por las calles adyacentes. Por allí vi, aunque no saludé, a uno de los atletas blogueros de Zamora que sigo: Alejandro, del blog “Cosas Guays“. También había dos baños portátiles y una furgoneta-ropero. Arco de salida inexistente y la línea de salida era eso: una línea pintada en el suelo, por lo que adiós a tiempos netos en la clasificación. Lo bueno es que siendo 800 participantes tampoco íbamos a tardar mucho en pisar todos esa línea. Como dije, me puse atrás para no entorpecer a los rapidillos. Lo curioso es ver cómo hay rapidillos que se ponen detrás y luego van haciendo eses, dos me pasaron escopetados por la Plaza de la Marina, casi 500 metros después de la salida, cuando el ritmo que llevábamos sería de 5:45 o 5:50. Gente.

Los últimos saliendo de la Plaza Mayor
Los últimos saliendo de la Plaza Mayor (foto: Zamora 24 horas)

Poco a poco mientras salimos de Zamora por la carretera de Tordesillas buscando el carril bici de La Aldehuela voy buscando mi ritmo y me quedo cómodo rodando en torno a los 5:25 el km. No voy adelantando ni me adelantan. Más o menos vamos todos al mismo ritmo. No hay agobios, somos pocos y además ya estoy de la mitad para atrás del pelotón, casi nos sobra espacio. De hecho el carril bici lo compartimos con los ciclistas que vienen de frente y que alguno se piensa que hemos invadido su habitat pues ni toman precauciones ni creas que se apartan un poco para no estorbar. Cosas del recio carácter castellanoleonés. Tontos los hay en todas partes y aquí no podía ser menos.

La Media Maratón por La Aldehuela
La Media Maratón por La Aldehuela

Paso el kilómetro 5 en 27:05 y sobre el 8 y pico alcanzo a Carlos, justo después de haber saludado a Javier, el tío de mi mujer. Carlos es un compañero destinado en Salamanca con el que solía salir a correr por aquí cuando estudiaba la oposición. Me dice que se retira en el kilómetro 10, que el médico no le deja correr más ni hacer mayores esfuerzos. Pero le veo bien, se mueve en ritmos de 5:20. Del kilómetro 9 al 10 hay un duro repecho que lleva desde la zona de la Ciudad Deportiva en La Candelaria hasta la Plaza de La Marina Española y pican un poco las piernas. Pico el 10 en 54:39 (a 27:34 este parcial). Poco antes de coronar definitivamente la cuesta en la Plaza de Alemania veo a mi suegro que está viendo a los corredores. Mucha gente por el centro y “muchos” (en Zamora lo de muchos es relativo) coches atrapados por la carrera. La mayoría con cara de sorpresa, imagino que desconocedores de la carrera (ya os dije yo que la carrera es modesta, tanto que hasta muchos zamoranos no sabían que se iba a celebrar).

Por La Farola (foto: Zamora 24 Horas)
Por La Farola (foto: Zamora 24 Horas)

Después de la cuesta bajamos bordeando la muralla hasta la altura del Castillo por donde nos desviamos a la Carretera de Almaraz a la altura de la fábrica de leche GaZa. De ahí al Puente de los Poetas, por donde nos cruzamos con la cabeza de carrera, los que ya vuelven de la otra orilla del río y entramos en Cabañales, por donde yo jamás había estado ni sabía que existían también unas cuestarracas que casi hacen que me arrastre para llegar al kilómetro 15 (parcial de 5 kilómetros en 27:24). La botella de agua de ese avituallamiento (los está habiendo cada cinco kilómetros) la bebo con gusto aunque con precaución porque tengo el estómago tocado por la gastroenteritis de la noche anterior.

De ahí al kilómetro 20 voy ya fundido. La cuesta me ha dejado tocado. Me encuentro solo, fuera de cualquier grupo, a veces coincido con un corredor de rojo, unas veces le adelanto yo y otras él, pero al final cuando cruzamos el puente de nuevo sobre el kilómetro 18 decido no seguir su estela y que se vaya definitivamente, no tengo el cuerpo para sobreesfuerzos. Llego como puedo al kilómetro 20 (el parcial se me ha ido un poco, a 27:52) y de ahí a meta no queda nada y todo es llano.

A la altura de la Ciudad Deportiva me ve Berta, la prima de mi mujer, y me anima. Va con su tío Martín Ramos, el escalador, que se ha cascado un 1:17:52 a sus 48 años. Un monstruo, Martín. Entro en la pista de atletismo (me gustan las pistas) y no veo a mi familia aunque imagino que andarán por allí porque hay muchos familiares y niños jugando en la hierba. En la recta de meta ya les localizo: mi padre, mi hijo, que me da un abrazo en plena pista pero me dice que no quiere irse a meta corriendo conmigo, Javier, el tío de mi mujer; y mi mujer Cristina. Un alegrón para llegar a meta más contento que unas pascuas y marcarme ese estratosférico 1:56:19.

En meta un par de voluntarios recogían los chips en unas cajas y en unas mesas colocadas en un rincón podías reponer fuerzas con agua, aquarius, manzanas y naranjas. El que quiso también pudo ducharse en los vestuarios del estadio.

En definitiva, una carrera modesta, con un precio modesto (12 euros) pero con un circuito bastante interesante si se saben administrar los dos repechos que tiene (subida a La Marina y Cabañales) y una buena bolsa del corredor. Además nos hizo un buen día, con nubes y claros y sin viento, lo que para Zamora en marzo es todo un día espléndido. 800 corredores que espero que pronto sean 1.000 o más porque la ciudad se lo merece. Ojalá el año que viene pueda volver a estar allí.

 

Recorrido Media Maratón Zamora
Recorrido Media Maratón Zamora
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7 comentarios en “XXXI Media Maratón Ciudad de Zamora: la crónica

  1. Carlos, teniendo en cuenta mi marca en media, lo tuyo habria sido para mi un carreron para acabar muy feliz, pero bueno cada uno somos un mundo y comprendo que no hayas quedado contento sobretodo por la mala suerte de la gastroenteritis, pero ya te digo que he corrido mas de 20 medias y no he bajado nunca de 1:59, asi que lento no debes haber corrido, son los demas los gacelillas.Todo pinta que ha estado muy bien y solo te queda mejorar, poco a poco.
    Un abrazo.

    1. Gracias, Rafa. Evidentemente hay corredores de todo tipo de niveles, yo sólo suelo compararme conmigo mismo no me queda otra. Eso marca mi evolución, mis progresos y mis retrocesos. Y por lo que te leo tú haces lo mismo ;). Lo de la gastroenteritis es circunstancial, de no haberla pasado no te creas que mi marca hubiera sido mucho más brillante… un minuto mejor, dos, tres? Como tú dicer: a mejorar poco a poco que a final de año hay que estar en MMP! 🙂

    1. Acabé, Rober. Es lo que importa. Si total el domingo estaré corriendo otra media 🙂 Eso sí, a estos ritmos a mi cuñado le voy a hacer clavar las dos horas en Madrid :). Lo importante es que tú te recuperes y podamos correr juntos.

  2. Muy buenas. Soy Alejandro, el del blog “Las cosas guays de Alejandro”. Me ha llamado la atención que alguien mencione mi bog en otro blog, y me ha hecho mucha ilusión. La verdad es que no sé si nos conocemos, creo que no, el motivo principal por el cual no te saludé, ¡pero me podías haber saludado, jaja! Yo, por diversas circunstancias, no he podidpo publicar aun nada sobre esta competición en Zamora, pero lo haré no tardando mucho. Solo te comento que me paré en el 16, aun es muy pronto, en mi caso, para completar esos 21 de los que consta la media, más siendo por asfalto, un terreno por el que casi no entreno. Veo que tu la completaste bastante bien. Solo espero que, en resumen, hayas disfrutado de la Media Maratón “Ciudad de Zamora”.
    Nos vemos, compañero.

    1. Hola, Alejandro. Muchas gracias por pasarte por aquí. Eso de que completé bastante bien la carrera… casi, casi me arrastré para completarla! Ya sabía que tú no ibas a acabarla. Eres muy joven, tienes mucho tiempo por delante y seguro sacarás una buena marca a la distancia. Me alegro que te hiciera ilusión la mención a tu blog. Leo a muchos corredores así que si encima encuentro uno de Zamora como es tu caso cómo no voy a seguirte? Aunque vivo en Madrid, por eso no nos conocemos, voy bastante por allí y suelo entrenar por los mismos sitios que tú: Valorio, el río, la Aldehuela. Espero que publiques tu crónica pronto. Nos vemos, compañero… Haciendo deporte! 😉

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