Belieber or Not

“Believe it or not I’m walking on air

I never thought I could feel so free”

Joey Scarbury (Greatest American Hero theme)

Pues sí, el post de hoy va de música. Ayer, mientras escuchaba un programa de radio, un chico de apenas 30 años llamó a la emisora para pedir que le pusieran el “Highway to Hell” de los AC/DC. Según él, le traía  muy buenos recuerdos porque siempre la pinchan en la salida de una media maratón de montaña que él suele correr. Es curioso, pero hace apenas unas semanas, otra emisora de radio, ViniloFM, sacó una encuesta para decidir qué tema sonaría en la salida de la carrera del CSIC, en Madrid, y los artistas propuestos eran U2, los Europe, Bruce Springsteen, Queen y el “Start Me Up” de los Rolling Stones. Por otra parte, además, por propia experiencia sé que en muchas carreras populares no es difícil escuchar por megafonía temas de gente cuyo apogeo musical fueron los ochenta: Billy Idol, los Dire Straits, Pretenders, Katrina & The Waves, Tina Turner o los Scorpions, por poner algún ejemplo. Con esto no quiero decir que me parezca mal que suenen temas de aquella época. Al contrario. Es la música con la que crecí y la que siempre tiendo a escuchar (mi biblioteca musical en su mayoría está compuesta por artistas de los 80). Además, que no me veo yo a mi edad tratando de encontrar el talento musical de Justin Bieber, Lady Gaga o Miley Cyrus, que seguro que lo tienen, pero prefiero dedicar mi tiempo a otras cosas y, en cuestiones musicales, ir a lo seguro. Lo que me sorprende es la vigencia de esas viejas canciones de hace más de 30 años y aunque yo no corría maratones ni participaba en carreras populares en los 80, más bien me dedicaba más a jugar unas partidas de ordenador en el Dragon 32 de mi amigo Paco o de ver alguna peli en el VHS de mi vecino Raúl (en casa hacía poco que habíamos comprado el televisor en color y nos había costado más de 80.000 pesetas, así que no era plan de decirle a mis padres que compraran, además, un vídeo); pero de haberlas corrido, me habría sentido decepcionado, aburrido y hasta asqueado si por la megafonía no hicieran más que poner, impepinablemente, música de los años 50. Es que me imagino oyendo a Richie Valens, Neil Sedaka, Carole King o Frankie Avalon; y me dan escalofríos sólo de pensarlo. No porque fueran malos artistas, sino porque teniendo, como teníamos, tanta música, y tan buena, ¿para qué íbamos a escuchar aquello?

Pero, ¿éramos conscientes por aquel entonces de la calidad musical de los músicos de la época? Pues no lo sé. Cada uno de nosotros tenía sus filias y sus fobias. Los ochenta fueron una época rara. Y a los chavales, a los jóvenes, nos trataban de adscribir, o nos adscribíamos por nosotros mismos, a una de tantas tribus urbanas como había: los heavys, los rockers, los punkies, los mods, los breakers y, por supuesto también, los pijos. El fenómeno pijo es digno de estudio pues si las demás tribus se diluyeron como azucarillos al pasar de los años, los pijos siguen ahí, resistiendo ahora y siempre al invasor, con sus náuticos y sus camisas-polo de marca (de Lacoste en aquel entonces, aunque hoy veo que se abre más la mano: Tommy Hilfiger, Ralph Lauren, etc.). Y pijos eran los Hombres G, incluso los Mecano, aquel grupo que nos quisieron hacer pasar como el icono del tecno español pero que no era más que pop almibarado y pegajoso (vale, no soy fan de Mecano, lo admito… es más, los odio tanto o más -bueno… más, no- que a los mexicanos Maná).

Not really a belieber
No soy belieber

Pero, como decía, independientemente de la música que a uno le había llamado la atención (yo era fan absoluto del Michael Jackson de “Beat It” y “Thriller”), los institutos eran un auténtico crisol de cultura musical donde cada día aprendías algo sobre nuevos artistas, nuevas bandas, a través de lo que sabían los demás: juntándote con los que sólo oían a The Cure y a U2; o con los heavys de Iron Maiden, de Bon Jovi, de los Twisted Sister, de Whitesnake; o con aquel otro chico que te descubrió a Alphaville, a B-Movie o a Depeche Mode; o con las dos chicas que se sentaban en la primera fila y que te dejaron una cinta de The Police y hablaban de los Simple Minds; o con el triste que sólo oía a los Smiths; o con el flipao que dibujaba la portada del “The Wall” de Pink Floyd en el pupitre y escuchaba a los Genesis. Y la radio, siempre la radio creando la banda sonora de tu vida, prestándote a Madonna, a las Bangles, a Cyndi Lauper, a Frankie Goes to Hollywood, a Wham, a Sade, a Prince, a Spandau Ballet y a tantos y tantos otros.

Así que, sí: es más que probable que por aquel entonces fuéramos conscientes de que la música que se hacía era mucha y muy buena y que era de esperar que fuera recordada; al menos por nosotros, por los que a mediados de los 80 rayábamos los quince años. Pero lo que yo jamás podría imaginar es que gente que en esa misma época sólo era un bebé, un embrión o un proyecto de ello, llamara treinta años más tardes a la radio para pedir una canción de los AC/DC en la salida de su carrera popular favorita.

Y, mientras tanto, a Justin Bieber… ¿que le vayan dando?

Anuncios

4 comentarios en “Belieber or Not

  1. YO no era consciente de la música de los 80, soy de la cosecha del 77 y fue en los 90 cuando empecé a buscar mi estilo. Ahora al ver vídeos de los 80 y escuchar las letras, me sorprendo cómo era posible que me impresionara con esos estilos y ritmos.
    Veo que musicalmente seguimos rutas distintas, a veces convergen, como cuando nombras a Depeche Mode -únicos- pero lo mío siempre ha sido la música electrónica, sintetizadores y demás aparatos diabólicos 🙂
    Mecano …… las letras simplonas como que no, pero musicalmente, los arreglos, melodías y especialmente sonidos de muchas de sus canciones son muy buenas, como el tema 1917: uno de los que más me gustaba tocar en mi teclado 😉
    Y aunque te sorprenda, OBK; igual que Mecano, las letras simplonas las quitabas/borrabas y tenías unos temazos MUY buenos ……. digamos que he tocado mucho sus canciones 🙂

    1. Y Soft Cell, Kraftwerk, Ultravox, el rock sinfónico de Mike Oldfield… ¡pero por lo de Mecano no paso! 😉 De OBK recuerdo que nos los vendieron como los Depeche españoles aunque se quedaron ahí. Reconozco que a mí me gustaban y me siguen gustando, aunque lo mío siempre ha sido mirar para afuera de nuestras fronteras y sobre música española soy casi un perfecto ignorante. 🙂

  2. Bueno, la fibra me has tocado Carlos. Espera que tiro de disco duro….mas o menos unos 10.000 discos tengo. Buena música en los 80′, pues si grupazos. Pero como grupazos en los 70′ donde con tengo mis recuerdos de Neil Young sonando en casa (uno que es del 72, un día y un año después de que mataran a Lennon). Para mi los 90′ fueron demoledores. Siempre habra buenos grupos, grupos que se desmarquen y nos marquen una época. Que haria yo sin Metallica, Pearl Jam, Neil Young, Los Stones, Iggy Pop, Artic Monkeys, en España sin Dover, Barricada, Extremoduro, Celtas Cortos, Burning, Mama……..
    Paro ya, porque me vengo arriba…jajaja.

    P.D.: Ya tengo mi lista de reproducción para correr el domingo. Música y running que mas se puede pedir.
    P.D.2: Perdón por la charleta.

    1. No hay nada que perdonar, Rober. Tú aquí eres un colaborador más. Músicos y bandas buenos siempre ha habido y siempre habrá, en todas las épocas. Y ahí estaremos nosotros para poner la oreja y seguir escuchando cosas que, aunque de distintos estilos, o de todos los estilos, nos lleguen a tocar por ahí adentro 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s